lunes 8 de febrero de 2010

Embrace Life - always wear your seat belt

De un tiempo a esta parte, se ha impuesto una tendencia en toda Europa en los anuncios sobre seguridad vial: cuanta más crudeza, mayor es el impacto visual y, en consecuencia, mayor es la concienciación ciudadana.

Muchos de los últimos anuncios de la Dirección General de Tráfico (DGT) y otras agencias europeas equivalentes muestran imágenes reales de accidentes en carretera o recrean imprudencias de los conductores y enseñan sus consecuencias con la mayor rudeza. Algunas de estas campañas publicitarias se han puesto en tela de juicio, pero lo cierto es que las estadísticas de víctimas mortales han experimentado un notable descenso en España desde 2004.

No obstante, la agencia Sussex Safer Roads del Reino Unido demuestra con su campaña ‘Embrace Life‘ (Abraza la vida‘) que las imágenes duras no tienen la exclusiva de la efectividad en materia de seguridad vial. En este anuncio dirigido a concienciar a los conductores, de estética impecable, el desasosiego y la angustia dejan también lugar a otros sentimientos más complacientes , y no por ellos menos reveladores. El mensaje y el objetivo es el mismo: ‘Usa el cinturón de seguridad. Abrázate a la vida‘.

jueves 4 de febrero de 2010

DISCURSO DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO EN EL NATIONAL PRAYER BREAKFAST


Dejando de lado polémicas locales sobre si debió acudir o no Debo confesar (nunca mejor dicho) que me gusta este discurso.

Washington, 4 de Febrero de 2010


Presidente, Congresistas, Señoras y señores,


Gracias.


Gracias, por invitarme a participar, en nombre de mi país, en nombre de España, en uno de los actos de mayor tradición y simbolismo en la sociedad americana.


Y permítanme que les hable en castellano, en la lengua en la que por primera vez se rezó al Dios del Evangelio en esta tierra.


Nadie como ustedes conoce el valor de la libertad religiosa.


Sus antecesores huyeron de la dominación, y para que nunca les fuera arrebatada la libertad fundaron este país. Una Nación, los Estados Unidos, alumbrada en la democracia. Que no ha dejado de crecer bajo su fuerza. Que abolió la esclavitud, reconoció la igualdad de voto, y proscribió la discriminación.


Que ha ensanchado el pluralismo, la tolerancia, el respeto a todas las opciones y creencias… Conquistas admirables, admirables a ojos de un demócrata que vive en una de las Naciones más antiguas del orbe: España.
Una Nación también diversa, forjada en la diversidad y renovada en su diversidad.


Una Nación también americana, “la más multicultural de las tierras de Europa, (la) España celta e ibera, fenicia, griega, romana, judía, árabe y cristiana” -sobre todo cristiana-, como la ha caracterizado desde Latinoamérica Carlos Fuentes.


Nuestros dos países deben mucho a quienes han venido de fuera. No se entienden sin ellos, sin los que, a lo largo del tiempo, han llegado a nuestra tierra y, conviviendo, se han convertido en nosotros, en lo que somos.


Permítanme que les lea un pasaje de la Biblia, del capítulo 24 del Deuteronomio:


No explotarás al jornalero pobre y necesitado, ya sea uno de tus compatriotas, o un extranjero que vive en alguna de las ciudades de tu país.


Págale su jornal ese mismo día, antes que se ponga el sol, porque está necesitado, y su vida depende de su jornal…


No dejemos de velar por la buena integración de quienes han venido a trabajar y a convivir a nuestros países.


No dejemos de velar también por aquellos a los que no podemos acoger entre nosotros, y pasan hambre y miseria en tantos lugares de la Tierra. Como las personas que viven en Haití, y cuyo infortunio nos ha movido a hacer un gran ofrecimiento de solidaridad.


Una solidaridad que nos reconcilia con nuestra condición misma de seres humanos, vulnerables y fraternos. Y que no debe diluirse en el olvido.


Asimismo, quiero proclamar el más sentido compromiso con los hombres y las mujeres que, en nuestras sociedades, padecen, en estos tiempos difíciles, la falta de trabajo.


Todos ellos deben saber que no hay tarea de la que, como gobernantes, nos sintamos más responsables; que no hay tarea que nos acucie más que la de favorecer la creación del empleo.


Señoras y señores,


Hoy mi plegaria quiere reivindicar igualmente el derecho de cada persona, en cualquier lugar del mundo, a su autonomía moral, a supropia búsqueda del bien.


Hoy mi plegaria quiere reivindicar la libertad de todos para vivir su propia vida, para vivir con la persona amada y para crear y cuidar a su entorno familiar, mereciendo respeto por ello.


La libertad es la verdad cívica, la verdad común. Es ella la que nos hace verdaderos, auténticos como personas y como ciudadanos, porque nos permite a cada cual mirar a la cara al destino y buscar la propia verdad.


Pero la tolerancia es mucho más que la aceptación del otro: es descubrir, conocer y reconocer al otro.


El desconocimiento del otro está en la raíz de los conflictos que amenazan a la humanidad y ponen en peligro nuestro futuro.


El odio nace de la ignorancia y la concordia se construye sobre el conocimiento. También la paz.


España ya fue en el pasado ejemplo de convivencia entre las tres religiones del Libro: Judaísmo, Cristianismo e Islam.


Y hoy defiende en el mundo la tolerancia religiosa y el respeto a la diferencia; el diálogo, la convivencia de las culturas, la Alianza de las civilizaciones.


Lo hacemos con tanta convicción como rechazamos las afirmaciones excluyentes de superioridad moral, el absolutismo o el fundamentalismo intransigente.


Estados Unidos sabe, como también lo sabe España, que la utilización espuria de la fe religiosa para justificar la violencia puede ser enormemente destructiva.


Y qué mejor momento que este Desayuno de Oración para que recordemos juntos, para que honremos juntos, a nuestras víctimas del terrorismo.


Porque, juntos, también, defendemos la libertad allí donde se ve amenazada.


Señor Presidente, congresistas; señoras y señores,


Ya sea con una dimensión trascendente o cívica, la libertad es siempre el fundamento de la esperanza, de la esperanza en el futuro.


Por la libertad, así como por la honra -se dice en El Quijote, la obra literaria más importante escrita en español- se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir
a los hombres.


La libertad es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos…”


Que ese don siga iluminando a América y a todos los pueblos de la tierra.

domingo 31 de enero de 2010

FONS TROMPENAARS AFIRMA QUE LA INNOVACIÓN SÓLO ES POSIBLE A PARTIR DE LA MULTICULTURALIDAD



Pie de foto (izquirda a derecha); la periodista Mara Torre;la directora del Centro de Diversidad del IE Business School y autora del libro La gestión de la diversidad en la organización global, Celia de Anca; el conferenciante, Fons Trompenaars; el vicepresidente ejecutivo de Fundación Telefónica, Javier Nadal; y el profesor de la Universidad de la Coruña y responsable de la cátedra de Economía Digital de la EOI, Juan Freire.

En el marco de “Los debates abiertos de Fundación Telefónica”, ciclo de conferencias sobre el impacto de las TIC en la sociedad 


  • Trompenaars ha hablado en Fundación Telefónica sobre el inmenso valor que encierra la diversidad y de qué modo puede aprovecharse, tanto en lo personal como en los entornos empresariales donde de la sostenibilidad, el éxito a largo plazo o el cuidado medioambiental van de la mano
  • La única manera posible de liderazgo empresarial y social parte de reconocer y reconciliar los dilemas: según el experto, todavía no hemos creado un grupo de líderes que, como Nelson Mandela, hayan abordado en condiciones la diversidad 
  • Las empresas deben combinar la creatividad individual con la cooperación de sus equipos en un modelo de “co-competición” que recompense a los equipos por su creatividad y a los individuos por su trabajo en equipo 
  • Para Trompenaars, la innovación entre culturas crece en los puntos de encuentro y no en la bipolaridad y en la falta de atención a una realidad social cada vez más múltiple, parte de los motivos que nos han llevado a la crisis 
  • Posteriormente, se abrió un debate que también fue seguido con participaciones a través de Twitter, con el responsable de la cátedra de Economía Digital de la EOI, Juan Freire, y la directora del Centro de Diversidad del IE Business School, Celia de Anca 
En el marco del ciclo de conferencias  “Los debates abiertos de Fundación Telefónica”, el neerlandés Fons Trompenaars, experto en comunicación intercultural y liderazgo, ha hablado sobre el inmenso valor que encierra la diversidad y de qué modo puede aprovecharse, tanto en lo personal como en los entornos empresariales de innovación que tienen en cuenta la realidad multicultural. 


Un mundo diverso es un mundo más rico y más preparado para comprender el futuro, pero también más complejo y difícil de gestionar. Para Trompenaars, “la empresa debe reflejar el entorno; de lo contrario, estamos condenados a desaparecer, según las leyes de la termodinámica”; hay que saber, en definitiva, “qué espacios se comparten y mantener el liderazgo” junto a otros valores como la sostenibilidad, el éxito a largo plazo o el cuidado medioambiental van de la mano. 


Con respecto al liderazgo, los estudios norteamericanos se refirieron a él hace cinco años en términos de valor y de trabajo en equipo y ahora hablan de un liderazgo basado en la prudencia y la creatividad. En Francia, por el contrario, hablan de un liderazgo que depende de otros factores, como el pueblo de origen del líder, sus contactos o su educación, etc. Según el autor de Innovating in a Global Crisis, la única manera de liderazgo es reconocer y reconciliar los dilemas y admitir que los innovadores son en gran parte extranjeros (en Silicon Valley, por ejemplo, donde trabajan muchos chinos e indios). Precisamente la ventaja de esta diversidad es la que conduce a que la sociedad y las empresas sean más innovadoras, las que muestran los distintos ángulos multiculturales que hay que conectar, ya que todos los seres humanos tenemos los mismos valores: es la cultura la que les da distinta forma. Los valores no se pueden ir añadiendo sin rediseñarlos: no se puede admitir un proceso meramente aditivo. 


Los grandes líderes, para el experto neerlandés, combinan valores que no son fáciles de reunir ni conciliar: “muchas empresas sólo atienden a la realidad multicultural de sus trabajadores celebrando seminarios interculturales, en los que si existen los estereotipos, se agrandan todavía más”. Trompenaars afirma que los verdaderos líderes son precisamente aquellos que saben reconciliar los dilemas e integrar los opuestos y consiguen así aumentar la competitividad de su empresa. En este sentido, la cultura no es otra cosa que la manera en que cada sociedad aborda sus dilemas con respecto a las relaciones humanas, el tiempo y la naturaleza. La cultura es, al final, la que determina la manera de resolver el dilema. 


El universalismo de la diversidad es contrario al particularismo; la flexibilidad de la diversidad necesita de excepciones para poder mejorar las reglas y hacerlas de aplicación global. Hace falta ir hacia la multiculturalidad, tomar las buenas prácticas de cada realidad local y globalizarlas. Las empresas deben combinar la creatividad individual con la cooperación de sus equipos en un modelo de “co-competición” que recompense a los equipos por su creatividad y a los individuos por su trabajo en equipo, porque el arte de la diversidad no es otra cosa que reconocer que hace falta tanto la individualidad como la cooperación. Si la empresa sólo atiende al valor monetario, el dilema y los retos desaparecerán y las ideas dejarán de ser algo tangible que produzcan riqueza y diversidad. 


Fons Trompenaars es director ejecutivo de una consultora de gestión intercultural y autor de cinco libros sobre el tema –Riding the Waves of Culture, Seven Cultures of Capitalism, Building Cross-Cultural Competence, 21 Leaders for the 21st Century y el mencionado Innovating in a Global Crisis–. Trompenaars está considerado uno de los mejores pensadores en este campo y ha desarrollado un modelo teórico de cultura con siete dimensiones que atañen a los modos como los seres humanos se relacionan unos con otros, las diferentes formas que tienen las sociedades de entender el tiempo y la actitud de la cultura hacia el entorno. Estudió Ciencias Económicas en la Free University of Amsterdam y en la Wharton School de la University of Pennsylvania. 


Posteriormente, se abrió un debate moderado por la periodista Mara Torres con el profesor de la Universidad de la Coruña, responsable de la cátedra de Economía Digital de la EOI y bloguero, Juan Freire; y la directora del Centro de Diversidad del IE Business School y autora del libro La gestión de la diversidad en la organización global, Celia de Anca.  Para Anca el reto de la empresa es dar con los diferentes ritmos que se dan en ella, lo que requerirá un proceso lento. Por su parte, Freire afirmó que cada vez estamos inmersos en sistemas más complejos y diversos, cuyo conocimiento es más fragmentario.



viernes 29 de enero de 2010

LA TECNOLOGÍA USADA EN AVATAR


Con anterioridad incluí un avance de la película AVATAR antes de su estreno.  Esta película supone, como las anteriores de James Cámeron un avance y una revolución en el cine y en el uso de nuevas tecnologías. Después de disfrutarla en salas, y mejor en 3D, recomiendo ver este vídeo sobre la tecnología usada para la película.

Con anterioridad incluí un avance de la película AVATAR antes de su estreno.  Esta película supone, como las anteriores de James Cámeron un avance y una revolución en el cine y en el uso de nuevas tecnologías. Después de disfrutarla en salas, y mejor en 3D, recomiendo ver este vídeo sobre la tecnología usada para la película.








jueves 21 de enero de 2010

¡COMPETIR O COOPERAR?

Sin palabras

video

martes 12 de enero de 2010

EL GUERNICA DE PICASSO EN 3D

En 1937, durante la Guerra civil española, los fascistas devastaron la ciudad de Guernica, con bombas lanzadas por la Luftwaffe Nazi. Picasso pintó el Guernica como reacción a la tragedia. La obra ha sido ahora recreada en 3D para poder viajar por el interior del cuadro.


Copenhague: ¿un paso adelante? por Cristina Narbona



Copenhague: ¿un paso adelante?
Cristina Narbona
Embajadora de España ante la OCDE


1. Un nuevo escenario

Desde 1992, las Cumbres Anuales del Clima, organizadas por NN.UU., han concluido con declaraciones acordadas por consenso que suponían un lento avance en la lucha contra el cambio climático. En ese contexto, desde 1997 el Protocolo de Kyoto ha supuesto compromisos vinculantes de reducción de emisiones para un amplio grupo de países industrializados, liderados por la UE. Sin embargo, los sucesivos acuerdos de NN.UU. no comportaron en la práctica ninguna obligación para los dos países – EE.UU. y China - que hoy suman ya más del 40% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.

Ello respondía a la actitud absolutamente contraria de sus respectivos gobiernos respecto a la asunción de compromisos multilaterales en esta materia, incluso, en el caso de EE.UU., se produjo una sistemática ocultación a su opinión pública de informes muy cualificados que confirmaban las causas y la gravedad del calentamiento del planeta.

Copenhague supone el inicio de un proceso en el que, por fin, EE.UU y China parecen dispuestos a implicarse activamente. Por supuesto, el contenido del acuerdo político de Copenhague – suscrito por la práctica totalidad de los países, excepto los 5 del “eje bolivariano” – resulta muy insuficiente y deberá ser reforzado durante 2010 para disponer a tiempo de un acuerdo vinculante y suficientemente ambicioso, que en 2013 pueda dar continuidad y ampliar los compromisos establecidos por el Protocolo de Kyoto.

Pero los pasos dados ya por EE.UU. y China para asentar las bases de ese futuro acuerdo deberían analizarse con visión estratégica: la voluntad de fijar objetivos de reducción de emisiones que permitan un aumento de temperatura no superior a los 2º C, las consultas internacionales para el seguimiento de las acciones de reducción (y la verificación de las mismas en el caso en que se aplique financiación internacional), el reconocimiento de la obligación de los países más ricos hacia los países en desarrollo (cuantificada inicialmente en $100.000 millones) para apoyarles en sus políticas de adaptación y mitigación del cambio climático, con especial atención a la preservación de bosques…todo ello constituyen elementos imprescindibles para el futuro acuerdo, en los que la participación de EE.UU. y China resultaba inimaginable hace todavía muy poco tiempo.

Quizás Copenhague hubiera podido saldarse, como otras Cumbres de NN. UU., con un documento de consenso; pero difícilmente su contenido hubiera podido comportar en este momento un compromiso político más concreto por parte de los dos grandes países emisores, cuyos gobiernos están obligados a reconocer la interdependencia de sus decisiones tanto en materia económica como en la lucha contra el cambio climático. Cada paso adelante de uno de los dos, requiere de un paso adelante del otro para garantizar el suficiente apoyo de sus respectivos ciudadanos. Y ello exige, por tanto, un inmenso esfuerzo en la relación bilateral, del que el acuerdo de Copenhague es una primera e importante consecuencia.

2. El papel de la UE en el desarrollo del Acuerdo de Copenhague

La UE ha sido determinante para la implantación del Protocolo de Kyoto; y, de hecho, la UE, en su conjunto, cumplirá con creces en el horizonte de 2012, con su propio objetivo – una reducción del 8% respecto de los niveles de emisión de 1990. Gracias al empeño de la UE – y a las políticas concretas desarrolladas por países como Dinamarca, Alemania y España – hoy se dispone de tecnologías muy avanzadas en el campo de la eficiencia energética y de las energías renovables.

Además, el mercado europeo de derechos de emisión está sirviendo de referencia para la puesta en marcha de mercados análogos en otros países; EE.UU., Canadá, Australia, Japón.

Y la UE se ha comprometido ya a una reducción del 20% de las emisiones en 2020, respecto al nivel de 1990, ampliable al 30%, en el caso de compromisos comparables por parte de otros países industrializados.

Sin duda, la mayor contribución de la UE en este momento sería precisamente la de anunciar, cuanto antes ese compromiso más amplio de la reducción del 30%, para generar una potente dinámica política, empresarial y ciudadana, que impulse compromisos más ambiciosos en el resto de los países industrializados y en particular en EE.UU.

3. La Presidencia española de la UE. Una oportunidad irrepetible

El tiempo para frenar el cambio climático se acaba. Como señaló el Presidente Zapatero en Copenhague “los ecologistas tenían razón”, y ahora le toca a España demostrar esa convicción en el contexto de la urgente reorientación de nuestra economía.

España tiene mucho que ganar en términos de empleo y de progreso duradero – y por supuesto de efectos menos devastadores del cambio climático – si se alcanza un acuerdo internacional ambicioso. Hoy día España está en condiciones de llegar a 2012 cumpliendo con las limitaciones derivadas del Protocolo de Kyoto, gracias a la reducción de emisiones registrada en 2006 –con un incremento del 4% del PIB – y en 2008 y 2009 – sin duda, en buena parte como efecto de la crisis, perotambién del espectacular incremento de las energías renovables. Si se mantiene las políticas adecuadas, España podrá cumplir también sus compromisos en el contexto europeo en el horizonte de 2020.

Afortunadamente queda cada vez más atrás la visión nefasta – la posición “oficial” hasta 2004 – de un crecimiento económico irremediablemente asociado al derroche energético, a las emisiones de CO2 y al urbanismo salvaje. La Ley de Economía Sostenible, en el contexto de una estrategia más amplia, permitirá avanzar hacia una economía que garantice un bienestar más duradero y para más ciudadanos, con menos contaminación y menor consumo de nuestros recursos naturales.
Hoy España está capacitada para liderar la posición de la UE durante los próximos y decisivos meses. El nuevo proceso impulsado por EE.UU. sólo culminará con un acuerdo internacional satisfactorio si la UE demuestra, una vez más, su convicción y su sentido de responsabilidad en la lucha contra el cambio climático, un formidable desafío ético, económico y tecnológico que merece todos nuestros esfuerzos.


Artículo publicado en FUNDACIÓN IDEAS.